martes, 20 de diciembre de 2005

V for Vendetta and Alan Moore for God


Hacía tiempo que quería mencionar la nueva película que se estrenará en Marzo, "V de Vendetta", uno de mis cómics favoritos de todos los tiempos. Alan Moore es Dios, y si además sale Natalie Portman, habrá que besar el suelo del cine antes de entrar.

¡¡¡Y que nadie se crea ese subtítulo que dice "An uncompromising vision of the future from the creators of the Matrix trilogy"!!!!!! El único que ha escrito este pedazo de historia es el señor Moore, el único, el verdadero, aquél que tiene más arte escribiendo un crucigrama que todos los guionistas de Matrix juntos, que vive en el cielo de los comiqueros y del que no soy digno ni de cantar las alabanzas.

Los productores lo único que han hecho es retrasar sacrílegamente el estreno hasta Marzo, porque después de los bombazos de Londres de este verano, se temían que una película donde se vuela el Parlamento de Inglaterra no iba a caer bien. Y encima dicen que son "uncompromising". Por supuesto, la versión del cómic es desde ya diez mil veces mejor que la película, porque nada se puede acercar siquiera a la perfección sublime... Vaya, hacía tiempo que no me ponía en plan "indignado santón de la subcultura". Sienta bien.

Símbolos y herramientas

Una vez leí que se consideraba a una especie homínida inteligente a partir del momento en que empezaban a utilizar herramientas. La capacidad de influir en el entorno, en vez de adaptarse a él, y sobre todo la capacidad de abstracción que implica utilizar un medio para alcanzar un fin, se toman como la principal señal de inteligencia. Sin embargo, hace poco se ha descubierto que también los gorilas y otras especies utilizan herramientas.

La otra característica exclusiva de los humanos (probablemente) es la capacidad de codificar la experiencia de cada individuo en símbolos culturales que se pasan de generación en generación, ya sean historias, obras de arte, conceptos matemáticos, etc...

Lo curioso es considerar los símbolos como herramientas en el plano intelectual. Nuestras actitudes y conceptos heredados nos sirven para manipular eficientemente la enorme cantidad de información que nos rodea, y para alcanzar allí donde nuestra experiencia personal no llega. Manipulamos conceptos más eficientemente cuando tenemos una palabra para referirnos a ellos; después de inventar un término, ya no tenemos que referirnos a toda una serie de ejemplos, sino que basta usar esa palabra específica. Por ejemplo, me acuerdo perfectamente cuando todavía no existía la "corrección política" como expresión, pero sí como comportamiento. Se inventó la palabra como una especie de arma arrojadiza, para ridiculizar los excesos de los políticos (una moda más que se pasó antes de que nos uniéramos a ella, porque en España ya se reían de la corrección política antes de que hubiera existido jamás).

Se podría pensar que los símbolos nunca son neutros, a diferencia de las herramientas. En realidad, tampoco las herramientas son neutras, pero actúan en sentido contrario: son ellas las que cambian nuestra mentalidad, a través del progreso técnico. Y tampoco es casualidad que se desarrollen ciertas técnicas y otras no; tiene mucho que ver con lo que es "concebible" para una cierta sociedad, en un momento dado...

En realidad, cada vez creo más que el plano simbólico es más importante que el material. Incluso, que lo que creemos nuestra personalidad individual no es más que una acumulación de las exigencias y los miedos de la cultura que nos rodea en cada momento. Y que esta cultura no está determinada por la realidad material, sino por el azar, por el devenir histórico de esa cultura y por la interacción de unos símbolos con otros.

Otro día sigo...

domingo, 18 de diciembre de 2005

La música

Uno de mis primeros recuerdos de infancia en Madrid es el momento en que me dí cuenta de que no podía cambiar la radio con el pensamiento. No es que creyera que podía cambiarla siempre, pero funcionaba más de la mitad de las veces: pensaba "por favor, que la siguiente sea una más animada" porque me sentía alegre, o pedía una triste para sentirme triste.

Cuando uno es muy pequeño, no existe realmente una barrera entre el mundo y tú. Tus percepciones son enteramente lo que tú eres, como en una foto polaroid que todavía no se ha revelado, y luego poco a poco se van perfilando los objetos, los esquemas mentales que van a encaminar tus pensamientos toda la vida. Pero cuando eres pequeño, todo es todavía parte de ti, como si el mundo fuera joven y hubiera acabado de ocurrir el Big Bang. Por eso no tenemos memorias de cuando somos muy pequeños. Sobre la memoria fundamos la personalidad, y todavía no nos hemos individualizado.

Una mañana de domingo estaba en la cama, remoloneando aún, escuchando la radio que sonaba en la cocina y a mis padres, que hablaban en voz baja para no despertarnos. La radio era uno de estos aparatos que ya eran viejos antes de ser comprados. Se quedó sin la carcasa para las cintas muy pronto, pero duró hasta muchísimo más tarde como radio. Yo llevaba ya un rato cambiando "hits" con la mente, cuando se me ocurrió el pensamiento de que igual no era la radio la que obedecía a mis deseos, sino yo el que reaccionaba a la canción que estaba empezando. Recuerdo ese momento como una especie de albor de la conciencia, como si fuera un mono de 2001 que se levanta sobre sus patas y se da cuenta por primera vez de que va a morir.

Yo lo viví como una separación dolorosa, como el primer retroceso de lo mágico desde el centro hacia los márgenes del mundo (yo era un niño que hablaba con todos los objetos que encontraba a su paso y creía que todos hacían lo que hacían por sus buenas o malas intenciones hacia mí). Sin embargo, la música ha seguido siempre teniendo una importancia central para mí; quizá porque es la manera más rápida de pasar de este lado del espejo al otro.

jueves, 1 de diciembre de 2005

L.A.M.P.

estoy organizando un website para mi departamento. como soy un tipo enrollado y guay, me he puesto como meta utilizar la configuración LAMP (linux, apache, mysql, php), que son, respectivamente, sistema operativo, servidor web, base de datos y lenguaje para generar las páginas. y son guays porque son todos gratis y de código libre.

no conozco *ninguno* de estos sistemas. me he tirado todo el santo día intentando acceder a una máquina linux que estaba a dos metros de mi ordenador windows, y después tratando de transferir un fichero entre ambos. al final, ha tenido que ser por ftp.

cuando llegue al nivel superior, al php, me voy a poner una medalla a mí mismo, como bono...