lunes, 30 de enero de 2006

Mi barrio se pone de moda



Mi nueva-vieja casa está casi lista. Acaban de pintarla y limpiarla. Ya tengo una cama, un cepillo de dientes y algo de ropa. Y unas galletas, porque si hay algo que ODIO en esta vida es levantarme y no tener nada que desayunar en la casa.

Dando vueltas por el barrio, Prosperidad, he descubierto que nos debemos estar poniendo de moda. Muuuuuy relativamente. Mi barrio siempre ha molado por sí mismo y su mecanismo, claro, pero ahora hay una especie de estudio de música y una oficina de diseño gráfico. Sin contar que hay muchos locales de ensayo bajando por Cartagena, pero eso es técnicamente Parque de las Avenidas o Salamanca o alguna mierda por el estilo...

También hay varios locales de copas, que yo de pequeñito ni papa, claro. Y lo mejor: ¡¡¡ el Martillo de Lucifer 2 !!! Una tienda de customización de motos que antes estaba en Malasaña. Lo del Martillo es un apodo del año de la tana para el motor de las Harley, por el ruido que meten. Y yo me digo: ¿cuánto debe molar un barrio para que te inmigren unos moteros tan calorros que no los quieren ya en Malasaña? Toneladas. Hay un taller cada dos putas casas y sigue siendo el séptimo círculo del infierno para aparcar, por lo que me cuentan.

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